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ESPECTADOR SENTADO, ESPECTADOR PARADO
“Hago cine porque hay imperialismo.
Si no hubiera imperialismo, no haría cine”
Santiago Álvarez, documentalista cubano
Hace algunas semanas estrenamos un nuevo documental, UN ARMA CARGADA DE FUTURO (la política cultural del PRT-ERP). ¿Por qué nos ocupamos del PRT, por qué nos enfocamos ahora en los intelectuales que acompañaron a esa organización político-militar? Trabajamos en este proyecto, que abarca además las películas GAVIOTAS BLINDADAS (historias del PRT-ERP) y CLASE (la política sindical del PRT-ERP) desde hace 8 años. Queríamos que nos cuenten cómo eran, qué pensaban y cómo luchaban los hombres y mujeres de una generación que se propuso ser protagonista de un cambio histórico y que sufrió por esto todo tipo de condenas. Entre tantos golpes que recibieron, quizás uno de los más crueles fue el intento de que su historia quede sepultada en el pasado, asociada a la derrota, a pecados de juventud revolucionaria, a ideales utópicos, imposibles de alcanzar.
Nuestro trabajo va en otra dirección. Y es así porque los protagonistas mismos desmienten esas hipótesis derrotistas, son ellos los que desde la ventana del documental nos cuentan que valió y vale la pena seguir peleando por una sociedad nueva. Ayer y hoy desde todos los frentes. Entre ellos, el cultural.
Porque la cultura es política, y el mejor ejemplo de ello es el manejo hegemónico que mercantiliza y vacía de contenido las expresiones culturales.
Porque entendemos a la cultura como lugar de interpretaciones y símbolos que trascienden temas específicos y sugieren cosmovisiones mayores en las que están incluidas valores y sistemas de creencias. Como un lugar de resistencia y conspiración de la clase oprimida, explotada, marginada.
Por lo tanto, reconocer en la cultura procesos sociales, que la entiendan como dinámica, en su contexto histórico, es importante para entender el presente.
Así, creemos, lo entendieron los hombres y mujeres que se acercaron al PRT sin dejar de lado su capacidad intelectual, sino poniéndola al servicio de un proceso histórico que los trascendía como personas. Haroldo Conti, Raymundo Gleyzer, Roberto Santoro entre tantos otros, compartían esa esperanza de que la lucha a favor de una patria socialista y el camino hacia la revolución trazado por el Che, eran posibles y necesarias.
De esas experiencias, sabemos que el objetivo del grupo Cine de la Base era propagandizar las ideas revolucionarias del PRT-ERP y acompañar un proceso hacia la toma del poder.
¿Qué nos motiva a nosotros a hacer un cine político hoy?
Pensamos que cambiar este sistema es un proceso que se va construyendo y por ello nuestra tarea es investigar, indagar en las posibilidades que el medio nos permite, aportar en los procesos de formación política y principalmente nuestro compromiso como realizadores es potencializar las posibilidades del video como una herramienta en la lucha por esa transformación, una herramienta de denuncia, de formación, de apropiación técnica por parte de la clase trabajadora, una herramienta para trabajar en base a una necesidad política, tanto en el rescate de experiencias del pasado, para saber que no empezamos de cero, como en difundir un video por la libertad de un compañero preso o contra los constantes abusos policiales.
Otra cuestión que nos motiva es el intenso intercambio que se expresa en cada una de las presentaciones de nuestros documentales. A contramano de lo que podría creerse, hemos vivido muchísimas experiencias que nos demuestran que hay un público con mucha conciencia crítica, que acompaña estos trabajos en los estrenos y distintas giras que realizamos, por la argentina y el exterior. Unespectador cómplice que hace propia la película, porque completa nuestro trabajo con sus comentarios, su participación, sus ganas de divulgarla.
Por todo esto es que tenemos que hacer nuestra tarea cada día mejor. Porque competimos con maquinarias de subjetivación que operan masivamente. La televisión, por ejemplo, capaz de construir un imaginario: el de los policías en acción, el de la inseguridad, el de las mujeres asesinas o las amas de casa desesperadas. Imágenes que disparan muerte, desesperación, miedo. Balas de rayos catódicos que apuntan a la cabeza del espectador.
¿Y en el cine? Desde hace algunos años está de moda hacer documentales “autoreferenciales”. Nos viene a la mente una frase de Ettore Scola “Los directores italianos tienen en sus casas más espejos que ventanas”. Bien se podría aplicar a los miles y miles de estudiantes de cine e incluso cineastas de carrera que dedican horas y horas de cinta virgen para reflejarse, admirarse, estudiarse, psicoanalizarse incluso dentro de la pantalla.
¡Qué más sano sería que se corran! ¡Queremos ver la historia, a sus protagonistas, y no a quien la cuenta!
Pero parece que las escuelas de cine no se ocupan de los espectadores. Se enseña a filmar parados… para un espectador sentado. Un espectador que es un balde vacío que necesita ser llenado, entretenido, anestesiado. Que salga mansito después de ver la película y que siga pensando que esto es así, fue y será siempre así y que no se puede cambiar.
Ahí está, por ejemplo “El hombre de al lado” de G.Duprat y M.Cohn, película en cartel en estos días. Probablemente se rían, disfruten de la actuación de Daniel Aráoz, de la mirada burlona sobre la clase media alta argentina. Pero cuando llegue el final, cuando el director decida qué sensación se llevarán a la salida del cine, volverá a elegir la lógica de la muerte, de la tristeza, de la inmovilidad ante “la realidad” que se mete en la casa como un monstruo inevitable y feroz. Saldrán probablemente del cine masticando angustia.
Por eso, ante este cine que dispara muerte, proponemos uno que construye esperanza, que denuncia, que recuerda sin nostalgia y dialoga con el presente, que contagia alegría por la lucha y sobre todo, le habla a un espectador vivo, de pie hacia la construcción de su propio destino.
El documental UN ARMA CARGADA DE FUTURO quiere insertarse en este debate acerca del rol del intelectual y el artista y su compromiso revolucionario, poniendo las experiencias del pasado al alcance de las nuevas generaciones que hoy buscan e indagan en una mirada crítica y combativa de la cultura, como aporte al proceso de transformación social.
Omar Neri
Mónica Simoncini
Mascaró Cine Americano
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